Viva México!

Viva México!

La cata de tequila no se limita a un par de caballitos durante el paseo en tirolesa por Los Veranos. Desde las mezclas más sutiles hasta aquellos tragos que harán arder tu garganta, puedes probar una variedad de 80 distintas destilaciones de agave en nuestro bar de tequila.

Probar la raicilla es una experiencia esencial en la cata de tequila. Conocida como “el brillo de luna local” se dice que esta bebida es el alcohol más antiguo que el hombre ha conocido, lo bebían los sacerdotes indígenas mucho antes que el mezcal. La raicilla se destila de una pulpa fermentada hecha con raíces de la planta de maguey cultivada en las montañas que rodean Puerto Vallarta. Su producción es considerada un arte local que puedes probar en el bar de tequila de Los Veranos.

Durante la colonización los españoles buscaron una fuente de azúcar fermentable para producir destilaciones y se encontraron con el agave, que crecía abundantemente en las tierras volcánicas de los valles que rodeaban a Guadalajara.

Una serie de pruebas llevó a los colonizadores hacia una especie que siempre producía el sabor más fuerte y acuerpado. La tan especial planta era el Agave Tequilana Weber, mejor conocido como el legendario Agave Azul.

Hoy en día se cultivan alrededor de 225,000 hectáreas de agave azul en la región tequilera de México, concentrada alrededor del pueblo Tequila. Esta pequeña ciudad jalisciense, ubicada a 72 kilómetros al noroeste de Guadalajara, alguna vez albergó a más de 90 destilerías. Y aunque actualmente, el número de destilerías se ha reducido a menos de 20, éstas y otras tantas fábricas de la región producen anualmente 55 millones de litros de tequila.